Dic 1, 2010

CUESTIÓN DE HONORARIOS PROFESIONALES

En cierta ocasión me contaron una anécdota muy entretenida que plantea cómo valoró un prestigioso abogado su minuta profesional.

Una familia con un angustioso problema en relación a una herencia acudió a un abogado de prestigio en la materia para buscar una solución. Una vez expusieron el problema, el abogado abrió el Código Civil por una página concreta y leyó un artículo que ilustró a la perfección cuál era la respuesta a tanta disputa familiar.

A la hora de abonar la consulta el abogado les informó que el montante de sus honorarios como abogado ascendía a un millón de las antiguas pesetas. En ese momento, indignado, uno de los familiares le advirtió al abogado que era excesivo un millón de pesetas por abrir el Código Civil y leer un simple artículo, a lo que al experimentado abogado respondió, – si Vd. es capaz de abrir el Código Civil por la misma página le daré el doble –

Por supuesto es una anécdota y no sabremos si los honorarios profesionales incluían algún otro tipo de actuación posterior, pero también es cierto que seguro les evitó un sinfín de discusiones y malentendidos.

3 Respuestas a “CUESTIÓN DE HONORARIOS PROFESIONALES”

  1. Yedra dice:

    Totalmente de acuerdo con el comentario de David. En mi caso en el terreno de la arquitectura. Nadie quiere pagar los honorarios, la gente se piensa que les quieres robar o algo así. Donde trabajo, si le acabamos haciendo alguna obra al cliente, nunca cobramos honorarios de arquitectura, aunque creo que es una forma de devaluar nuestro propio trabajo.
    Saludos

  2. Daniel dice:

    Estoy de acuerdo, el profesional es el que se tiene que hacer valer y demostrar por qué cobra lo que cobra. Es una labor ingrata pero hay que explicarle muy bien al cliente cada punto del presupuesto o arrendamiento de servicios. Un saludo

  3. David García dice:

    Buenos días,
    Los honorarios de las profesiones liberales cada vez están peor, se discuten y se ajustan o aprietan sin ningún tipo de reparo o vergüenza. Hay mucha gente que se piensa que la materia gris y el papel no valen nada, no tienen apenas valor para ellos. La anécdota refleja claramente la realidad. Por un lado, la gente, el ciudadano de a pie se indigna por los honorarios de este tipo de servicios profesionales (en mi caso Ingeniería) y por otro lado muestra claramente el valor añadido de un profesional. Si todo el mundo pudiera hacerlo, entonces no existiríamos este tipo de Profesionales y no es así.
    Un saludo


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