LAS DOS CARAS DEL DESPIDO
Una de las medidas que se está fraguando para reformar el mercado laboral y que genera mucha polémica es el cambio de la dualidad laboral existente, proponiendo que, a su entrada en vigor, sólo exista un contrato laboral indefinido, cuyas indemnizaciones por despido sean crecientes por cada año de servicio, desapareciendo la maraña de los 16 contratos laborales actuales (salvo el de interinidad para sustituciones por baja temporal). Este contrato único unificaría las causas de despido, manteniendo sólo la tutela judicial para despidos por razones discriminatorias. Las indemnizaciones por despido podrían empezar, a título de ejemplo, por los ocho días por año trabajado de los actuales contratos temporales los primeros dos años, y seguirían aumentando cada año hasta llegar a un máximo a partir del quinto año que debería aproximarse al de la media europea, es decir, bastante por debajo de los 45 días actuales. En todo caso, con esta propuesta no deberían superarse los costes medios actuales al diseñar su escalado anual. Esta propuesta permitiría reducir la dualidad laboral, aumentar la productividad, reducir el desempleo en las recesiones y servir de base del nuevo modelo productivo.

Fijémonos más en los desempleados y las fórmulas existentes para que salgan de ese calvario …
Estoy con Fernando, porque hay que pensar en que para mejorar la sociedad es necesario estar cerca del pleno empleo y con las singularidades del mercado de trabajo español y la poca industria que tenemos o se incentiva las contrataciones o tendremos siempre el doble de paro que nuestros colegas europeos y esto si que es un problema.
Me parece acertado. Además hay que tener en cuenta que el 80 % del empleo lo crean las pymes y esa medida tendría efectos cara a la contratación.