Archivo de marzo, 2010


Se habla de overbooking, o sobreventa de billetes avión, cuando el número de pasajeros con reserva de vuelo confirmada sobrepasa el número de plazas disponibles en el mismo vuelo. Las estadísticas revelan que un cierto porcentaje de pasajeros que reservan un vuelo no lo utilizan finalmente por diversos motivos, imprevistos, enfermedades, etc.. Las compañías aéreas afirman que esto les perjudica ya que el avión podría despegar con asientos vacíos con los consiguientes perjuicios económicos. Por ello las compañías aplican el overbooking, o sea ponen a la venta más plazas vuelos de las de las que dispone realmente el avión. Normalmente el avión suele despegar con todas las plazas ocupadas pero en algunas ocasiones, a pesar de los avanzados modelos de previsión que se utilizan, el número de pasajeros que finalmente asisten al aeropuerto para embarcarse es mayor que el número de plazas realmente disponibles.

Un segunda definición sería: ¿Qué he hecho yo para merecer esto?

Si cuando llegas al aeropuerto tu vuelo ha sido cancelado, después del consabido rebote que te coges, debes saber que la compañía aérea debería ofrecerte la devolución del importe del billete o un medio de transporte alternativo hasta tu destino final.

También ha de darte de forma gratuita comida y bebida, en función del tiempo que tengas que esperar, así como dos llamadas telefónicas, mensajes de fax o acceso a Internet para que puedas enviar correos electrónicos. Asimismo, tienes derecho a exigir un alojamiento adecuado cuando sea preciso y el correspondiente traslado entre el aeropuerto y el hotel.

Además, la aerolínea responsable de la cancelación de tu vuelo debe ofrecerte una compensación económica, que podrá ser más o menos elevada en función a los kilómetros que medien entre el aeropuerto de partida y el de llegada al destino que tenías previsto viajar. En este sentido, se concretan las cuantías a reclamar en 250 euros.- para vuelos hasta 1.500 Km., 400 euros.- para vuelos más largos que se realicen en el interior de la Unión Europea y los vuelos realizados entre 1.500 y 3.500 Km. Y finalmente 600 euros.- para los vuelos de más de 3.500 Km.

Las compensaciones automáticas (o indemnizaciones) en caso de denegación de embarque del vuelo podrán reducirse en un 50% cuando la compañía aérea ofrezca a los pasajeros la posibilidad de ser conducidos hasta el destino final en un transporte alternativo con una diferencia en la hora de llegada respecto a la hora programada:

No superior a 2 horas para todos los vuelos de hasta 1500 kilómetros;

No superior a 3 horas para todos los vuelos en el interior de la UE de más de 1500 kilómetros y para todos los demás vuelos de entre 1500 y 3500 kilómetros;

No sea superior a 4 horas para todos los vuelos no comprendidos en los apartados anteriores.

Independientemente de estas compensaciones, siempre está la vía judicial para reclamar indemnizaciones por daños y perjuicios.

Para cualquier aclaración puede llamar a nuestro teléfono de consultas jurídicas 807 464 850

Ese acto tan cotidiano, debe estar lleno de garantías para el consumidor, por lo que a continuación os hacemos una serie de recomendaciones, para que podamos seguir disfrutando de esas “quitapenas/sobreesfuerzos”, llamadas compras:

Los comercios están sujetos al contenido de los anuncios que publiciten.

Existe una obligación de venta. No valen las excusas del tipo «sólo me queda el de exposición».

Exigir ticket o factura. Pero además es obligatorio, si el consumidor lo pide, entregar un documento acreditativo de la operación donde quede constancia de la fecha, precio, objeto adquirido e identidad del vendedor.

Es muy importante y debemos tenerlo muy en cuenta, que el establecimiento no está obligado a aceptar cambios o devoluciones si no lo ofrece así públicamente.

Solicitar una devolución sin motivo, sólo está legalmente amparada si se trata de compras a distancia o si está realizada, en algunos supuestos, fuera del establecimiento mercantil. Para ello se dispone de siete días contados desde la entrega.

Existe una garantía legal mínima es de dos años a contar desde la fecha de entrega. Acreditar el momento de la entrega es uno de los motivos por los cuales debemos pedir siempre el ticket o factura de compra.

Las rebajas lo son solo de precio, nunca de calidad.

En caso de que tenga cualquier controversia, puede dejar constancia a través de la hoja de reclamaciones. Es la forma más rápida, económica y eficaz de dejar constancia de nuestra queja, sin perjudicar ninguno de nuestros derechos. Después ya podremos valorar si tramitar dicha hoja de reclamaciones o actuar como mejor proceda.

Y para finalizar comentaros que en caso de duda, lo más aconsejable es siempre asesorarnos antes de firmar ningún documento o comprometernos a alguna transacción. El asesoramiento jurídico previo, es la opción que más conflictos puede evitar.

Tanto España como Estados Unidos se están viendo afectadas por una tremenda burbuja inmobiliaria pero la nuestra por desgracia nos va a costar mucho más tiempo digerir, debido a que existen diferencias fundamentales entre ambos países en la contemplación de los créditos hipotecarios:

En España un crédito hipotecario es simplemente un crédito que se concede tomando como prenda un bien inmobiliario en garantía de la devolución del mismo.  Es perfectamente posible que cuando el deudor deja de pagar las cuotas mensuales y la vivienda sale a subasta, si en la misma el banco acreedor no recauda el dinero suficiente para saldar la deuda, la deuda persista y al deudor moroso le sigan reclamando dinero a pesar de haber perdido sus bienes. No solo es posible sino que es lo que procede conforme a Derecho; lógicamente el banco quiere cobrar y cuanto mayor sea el número de bienes con los que se responda mejor. Así, el deudor responde con todo su patrimonio presente o futuro ( Art 1911 CC), y cuando hipoteca, responde además especial y preferentemente con el bien hipotecado.

No sólo eso sino que en ocasiones, los que le han avalado el crédito hipotecario, observan como sus bienes hipotecarios son también devorados en otra subasta judicial forzosa, posterior a la primera pero también inexorable.

En Estados Unidos las cosas son muy diferentes:

Cuando un deudor no puede seguir pagando la hipoteca, resulta que la vivienda es el único bien que el banco acreedor puede quitarle y, tanto si en la subasta se recauda dinero suficiente para saldar la deuda como si no es así, una vez acabada la subasta el deudor deja de pagar la penitencia. El banco no puede dirigirse contra ningún bien más, independientemente del patrimonio que tenga el deudor.

Esto explica la actitud de muchos inmigrantes que, ante la imposibilidad de seguir pagando sus cuotas mensuales, se han acercado a las sucursales bancarias con las llaves en la mano creyendo que con entregar las viviendas estaba todo arreglado.

La realidad es que aquí también hay amparo legal para hacerlo, si existiese voluntad por las dos partes, pero obviamente los bancos no van a utilizar esta figura desconocida para el gran público, Hipoteca de Responsabilidad Limitada, Art. 140 Ley Hipotecaria, si no se les impone de manera coercitiva.

No olvidemos que la Hipoteca es una forma de garantía real, que nació en el Derecho Romano, que inicialmente recaía sobre inmuebles, sin desplazamiento de la posesión, y se limitaba únicamente al bien, si no me pagas, me quedo con la finca y tan amigos. Con el tiempo se fue perfeccionando, siempre en beneficio del acreedor que es el que concurre en la posición de fuerza, debido a que la necesidad la tiene el deudor.

Pero debido a nuestra legislación existente, los bancos se han vuelto locos repartiendo el dinero como quien reparte caramelos a la puerta de un colegio; es cierto que no obligaron a nadie a pedir esos créditos y que las escrituras hipotecarias están para ser leídas desde la primera cláusula hasta la última, pero también es cierto que si la recuperación de los créditos dependiera exclusivamente de la correcta tasación de los bienes a hipotecar, otro gallo hubiera cantado.

Por ello, si queremos evitar la próxima burbuja inmobiliaria (en España hay un sentimiento de propiedad muy arraigado) se hace necesaria una reforma hipotecaria, para que los créditos hipotecarios estén vinculados exclusivamente al bien hipotecado.

Además, sería conveniente que el dinero prestado no sobrepase el límite del 70 % de la tasación, que el período de la hipoteca no sobrepase los 20 años, etc.

Veremos qué nos depara el futuro…

Para cualquier aclaración puede llamar a nuestro teléfono de consultas jurídicas 807 464 850